El término «quilate» suele ser fuente de confusión, ya que no significa lo mismo según se refiera al oro o a las piedras preciosas.
Por un lado, significa la pureza del oro y, por otro, el peso de la piedra.
Voy a explicar de forma sencilla cómo entender bien la diferencia y aprender a utilizar cada medida.
El quilate del oro
Cuando se trata del oro, el quilate (también escrito «K» o «kt») expresa la proporción de oro puro que contiene la aleación.
El oro puro corresponde a 24 quilates, no se puede superar esta cifra.
Estos son los quilates más comunes:
24 quilates = 100 % de oro puro
18 quilates (también llamado 750/1000) = 75 % de oro puro
14 quilates (también llamado 585/1000) = 58,5 % de oro puro
9 quilates (también llamado 375/1000) = 37,5 % de oro puro
El oro puro (24 quilates), demasiado maleable, rara vez se utiliza solo para la fabricación de joyas destinadas a ser usadas a diario.
En la joyería de alta gama, se suele preferir el oro de 18 quilates, que ofrece un equilibrio ideal entre pureza, resistencia y durabilidad.
Esta aleación también permite crear las variaciones de color que todos conocéis: oro rosa, oro blanco, oro rojo. Esta diferencia de color es posible gracias al 25 % restante. Dependiendo de los metales elegidos, la aleación cambia de color.
Por ejemplo, en el caso del oro rosa, el 25 % restante está compuesto por un 20 % de cobre y un 5 % de plata.

El quilate de las piedras preciosas
Cuando se trata de piedras preciosas, el quilate (también escrito «ct») indica el peso de la piedra.
Esta unidad de medida se aplica tanto al diamante como a todas las demás piedras.
1 quilate = 0,20 gramos.
Por ejemplo:
- 0,50 ct = 0,10 gramos
- 1 ct = 0,20 gramos
- 2 ct = 0,40 gramos
Cuanto mayor es el peso, más rara es la piedra y más puede aumentar su precio de forma exponencial.
Una piedra dos veces más grande no es dos veces más cara.

En resumen:
El quilate de oro permite conocer el porcentaje de oro puro en una aleación, mientras que el quilate de una piedra indica su peso.
Se trata de dos unidades de medida bien diferenciadas que conviene conocer, sobre todo teniendo en cuenta que ambas se utilizan en el mismo ámbito.